Las lámparas checas de cristal
 
Nuestra iluminación de cristal es adecuada para muchos interiores

Algo de historia

Como nacieron las lámparas de araña checas.

La República Checa es muy famosa por el vidrio y la producción de cristal, las lámparas de araña de cristas, lámparas de mesa, de pedestal y de pared. El fenómeno de la producción se basa ante todo en la larga tradición en la fabricación que se remonta muy profundamente al pasado.

Las lámparas de cristal permiten mucho más resaltar la belleza del cristal. De esto se dieron cuenta los hábiles maestros checos y por eso las lámparas de cristal de los maestros checos adornan hasta hoy en día muchos palacios reales por muchos años.

Hasta mediados del siglo 18 las lámparas de cristal checas alcanzaron con su diseño y calidad gran popularidad e influyeron el desarrollo y estilo de las lámparas en todo el mundo.

Las lámparas de araña checas eran muy solicitadas. El cristal original checo era sin plomo. Resaltaba con su limpio y no distorsionada difracción luminosa, su pureza y también la belleza de las superficies talladas.

Cuando se descubrió que al añadir óxido de plomo se mejora las cualidades ópticas, nació el cristal plomoso y se extendió por todo el mundo. En el año 1724 el tallador de cristal Josef Palme de la población Prácheň královské obtuvo el permiso para construir lámparas de araña. Entonces se abrió un taller en la pequeña aldea, en la cual se elaboraba las lámparas. Los palacios del rey francés Luis XV, la emperatriz austriaca Maria Teresa e incluso la zarina rusa Isabela estaban entre los personajes a los cuales las lámparas de Palme imprimieron el sello de perfección.

Las lámparas checas de cristal, como símbolo de buen gusto, nobleza y riqueza se volvieron tan prestigiosas como joyas preciosas. El destello en las lámparas de cristal aumenta el prestigio de los castillos y palacios, irradia parlamentos, salas de concierto, universidades, residencias gubernamentales y templos por todo el mundo. No menos importante es que las lámparas checas de cristal adornan inclusive un sinnúmero de oficinas y hogares. Las lámparas checas por ejemplo cuelgan por ejemplo La Scale de Milán, en la ópera real en Roma, en Versailles o en el Hermitage de San Petersburgo.